Archivos para 09/07/2008

Los que tuvimos la suerte de estar en el camerino al terminar la actuacion de Howe Gelb, pudimos deleitarnos con el verdadero Raimundo, que se crece en este tipo de situaciones, cantando Boyere en compañia de la guitarra y coros de Lin Cortés y el jolgorio general de todos. Raimundo te queremos!
En principio había un vídeo de este momento tan especial , pero recapacitando, he decidido hacerlo privado, para preservar precisamente eso, la intimidad. No obstante si alguien de los allí presentes desea verlo, solo debe enviarme un mail y tendra abierta esa opcion en el canal de youtube.
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El flamenco llega el 9 de julio al Patio Barroco de la Diputación de la mano del guitarrista Alberto Lucena y su espectáculo Alba, una propuesta que recorre un abanico de palos desde la seguirilla a la guajira, pasando por las bulerías o la rumba y en la que no falta el cante y el baile.
El cordobés Alberto Lucena comenzó a formarse con Rafael Rodríguez Merengue de Córdoba, maestro al que siguieron otros como Paco Peña, Rafael Riqueni o Manuel Cano, siendo éste último el que más influyó en su aprendizaje de la técnica guitarrística. Cursó también estudios en el Conservatorio de su ciudad natal, en el que en la actualidad es profesor titulado de Guitarra Flamenca.
En 1990 realizó su primera salida al extranjero, acompañando a David Pino en sus giras. En 1998 obtuvo el Premio Manolo de Huelva (acompañamiento al cante y al baile) en el XV Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba. Gran especialista en el acompañamiento al baile, Alberto Lucena es un músico muy solicitado en ese ámbito, en el que colabora regularmente con artistas como Inmaculada Aguilar, Javier Latorre y Carmen Cortés, además de ser el guitarrista habitual de Mariló Regidor.
En Alba estará acompañado en el escenario por Antonio García (piano), Eudaldo V. Antúnez (bajo), Cristóbal Agromonte (viento), Miguel A. Santiago Yusta (percusión), las bailaoras Mari Jose Obregón y Beatriz Muñoz, y las voces de José Prieto y Carmen García Koski, además de la colaboración especial al cante de Antonio Porcuna El Veneno y Raúl Alcántara.
El Gran Teatro acoge el miércoles 9 de julio un contundente cóctel musical que reúne a la mítica banda de jazz fusión Yellowjackets con el reconocido guitarrista de jazz Mike Stern, invitado de honor de la banda en este proyecto común que ha fructificado en un trabajo discográfico: Lifecycle.
Son muy pocos los grupos de jazz-fusión que han logrado sobrevivir manteniendo su calidad intacta desde que comenzaron a surgir en los setenta. Éste es el caso de Yellowjackets, una asociación de grandes músicos que, desde aquellos lejanos tiempos fundacionales –han celebrado ya su 25 cumpleaños- en los que acompañaban a Robben Ford, han sabido evolucionar sin cambios bruscos en su estilo, pero sí aportando renovación en cada proyecto. Este vuelve a ser el compromiso del grupo en Lifecycle, incorporando como invitado a Mike Stern para conseguir un sonido más jazz-rock, pero sin abandonar el espíritu de la banda.
En esos cinco lustros transcurridos desde su creación, Yellowjackets ha pasado por varias y diversas épocas, ligeros cambios estilísticos y alguno que otro de formación. Después de todos esos años la propuesta está más que consolidada y los cuatro músicos de la banda demuestran un gran nivel de madurez: el estilo de Russell Ferrante (teclados y piano) y el lirismo siempre interesante de Bob Mintzer contrastan con la contundencia de la sección rítmica, con un Jimmy Haslip (bajo eléctrico) imaginativo y vivaz, y un Marcus Baylor (batería) aún más inquieto, pero siempre dispuesto a embellecer el resultado final con sus detalles percusivos. Ahora se suma a la banda la guitarra de Mike Stern, que adquiere en sus manos una amplitud dinámica excepcional, muy alejada del sonido lineal que se le suele reprochar en ocasiones a este instrumento.
El invitado de honor de esta propuesta musical es un excepcional representante de la tradición jazzística y uno de los intérpretes más importantes y virtuosos de su generación. Con un estilo enérgico y fogoso tomado del rock, al ardiente Mike Stern se le reconoce enseguida. Su sonoridad puede cambiar de forma vertiginosa: no duda en tocar con el timbre claro y ligero de los guitarristas bop, para pasar después, de forma brutal, a las coloraciones retorcidas y ácidas, evocadoras de Hendrix. Su fraseo es a la vez cortante y flexible, y su lenguaje armónico integra con agilidad el rock y el blues en un discurso preponderantemente jazzístico.