Archivos para 13/07/2008

Día grande en el Festival de la Guitarra: rozando la medianoche comparecerá en el escenario del Teatro de la Axerquía una de las figuras míticas de la historia de este instrumento: Chuck Berry, un showman como pocos y un icono musical para varias generaciones que, finalmente, tras el aplazamiento del concierto previsto el lunes 7, desembarca en el Festival de Córdoba el domingo 13 a las 23.30 horas.
El mito viviente del rock & roll, Chuck Berry (San Luis, Missouri, 1926), puede considerarse como el inventor de este género musical. Fue el primero que puso todas las piezas en su lugar: tomó el estilo de la guitarra del country y lo mezcló con la estructura del rhythm and blues en el que sería su primer sencillo, la legendaria Maybellene, la canción que podría citarse como el inicio del rock and roll y que extendió su influencia como un reguero de pólvora aportándole nuevos elementos a la música joven. La conmoción que causó el tema fue tal que Alan Freed la programó dos horas seguidas en su emisora de Nueva York. El disco vendió un millón de copias.
Como dijo Bryan Wilson: “Aquellos que no lo reconocen como la fuente inicial o reniegan de su música o espectacularidad muestran su ignorancia acerca del desarrollo del rock, así como su lugar como el primer creador de esta música. Elvis pudo haber encendido la imagen del rock and roll, pero Chuck Berry fue su corazón y su pensamiento original”. Y otra opinión magistral: “Si el rock se llamara de otra manera, se llamaría Chuck Berry”, afirmó George Lennon. Simplemente, sin él no habría habido Beatles, Rolling Stones, Beach Boys o Bob Dylan, lo que demuestra que su legado es realmente algo de otro mundo.
Tras Maybellene, la discografía de Chuck Berry está llena de éxitos como Brown-eyed Man, Too much Monkey Business, Memphis, Roll Over Beethoven o Johnny G. Goode, temas en los que se pueden apreciar todos los elementos únicos del sonido único de Berry.
Al margen de su genialidad como músico, el guitarrista americano es todo un espectáculo en el escenario. Berry alcanzó la fama observando la reacción del público y tocando en consecuencia, siempre anteponiendo la diversión –ahí está su famoso paso del pato- y el entretenimiento de la audiencia a todo lo demás.
Diego A. Manrique, en la Historia del Rock, definía de forma muy acertada las canciones de Chuck Berry: “Ritmo imparable, guitarra afilada, sonido electrificante, historias de excepcional precisión y poder de evocación. Como instrumentista define lo que es el estilo básico de lo que es el guitarrista de rock hasta el presente. Como compositor, sus piezas retratan de forma imperecedera el estilo de vida de la juventud de los años 50”.
La aureola de leyenda del rock lo ha acompañado hasta traspasar la frontera del siglo XX: en 2004 la revista Rolling Stone los puso en su lista de inmortales, dentro de los 100 artistas más grandes de todos los tiempos y, en la misma publicación, está situado en el número 6 de los 100 mejores guitarristas de la historia.
En su concierto en el Festival de la Guitarra de Córdoba, Berry tocará con una formación compuesta por Charles Berry junior (guitarra), Darlin Ingrid Berry-Clay (coros y armónica), James Marsala (bajo), Jean Michel Biger (batería) y Daniel Rossing (teclado).
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El protagonista del concierto del domingo 13 de julio en el Gran Teatro no necesita presentación: ganador de dos premios Grammy y acompañante del gran Miles Davis durante varios años, Marcus Miller es uno de los primeros bajistas del mundo.
En realidad, este neoyorquino nacido en Brooklyn en 1959 es un auténtico multi-instrumentista: toca el bajo, el clarinete, los teclados, el saxo… aunque destaca sobre todo por su labor como bajista. Además comparte su labor de músico profesional con la de compositor de bandas sonoras. Y si eso no fuera suficiente, tiene en su haber más de 500 grabaciones, tanto en solitario, en grupo o en colaboraciones como músico de sesión con nombres de la talla de Aretha Franklin, Roberta Flack, Washington Groover Jr., Bob James o David Sanborn, entre otros.
Mención aparte merece su trabajo en la banda del genial trompetista Miles Davis, uno de los ídolos de su infancia y con el que también colaboró como productor –otra de las facetas del calidoscópico músico- en el extraordinario álbum Tutu, uno de los discos emblemáticos de la etapa eléctrica de Miles Davis. En su autobiografía, el trompetista dice sobre Marcus Miller: “Es el mejor bajista que yo he tenido desde tiempos inmemoriales y, encima, era simpático y divertido. A Marcus le llovían ofertas, pues está considerado como uno de los mejores músicos de estudio de Estados Unidos”.
Con varios discos en solitario publicados a partir de 1993, en los últimos años Miller ha ocupado su tiempo en la composición de música para el cine, dedicación que comparte con sus actuaciones en directo, conciertos en los que impregna al público de la música de jazz a través de los sorprendentes sonidos de su bajo eléctrico.
En su actuación en el Festival de Córdoba Guitarra 2008, Marcus Miller (bajo y clarinete bajo) tocará acompañado por Alex Han (saxo), Jason Thomas (batería) y Federico González (teclados).